top of page
Buscar

¿Qué significa realmente dedicar tiempo a pensar estratégicamente tu negocio?

Pensamos estratégicamente buena parte del tiempo — aunque muchas veces de manera intuitiva, no premeditada.


Se nos ocurren ideas durante el día, a veces en medio de una actividad que no tiene nada que ver con el negocio. Algo se despierta y aparece la solución a un problema que veníamos arrastrando, o la forma de hacer algo distinto.


También sabemos qué es importante: trabajar mejor, ordenarnos, llegar a nuevos clientes, invertir. Lo aprendimos. Sabemos distinguir entre ser estratégicas y ser operativas.




El problema no es que no pensemos estratégicamente, ni que no lo consideremos importante. Lo difícil es sentarnos a pensar qué. El negocio tiene tantas formas de mirarlo, que podemos sentarnos con la mejor intención y terminar divagando.

Por eso no alcanza con bloquear dos horas en la agenda. Puedo sentarme esas dos horas y no seguir ningún camino, y van a terminar pareciéndose a las que ya pasamos pensando de manera intuitiva. Lo que hace la diferencia es entender qué mirar, y qué sentido tiene mirarlo.

Hay tres grandes grupos de temas donde suele estar lo importante, y lo que yo uso.


Números vs. sensaciones

Lo que dicen los datos, y lo que sentís vos con cada parte del negocio, casi nunca coinciden del todo — y ahí hay información.

Lo que muestran los números son las ventas, los clientes que entraron en el mes, los resultados de las acciones que implementaste. Las sensaciones tienen más que ver con cómo te sentiste — enfocada, agotada, motivada — y con las expectativas que tenías al principio del período: si se mantienen, o si cambiaron.


Lo que ya te animaste vs. lo que todavía no

Esa hazaña que lograste sin planearla del todo, y esa otra cosa que seguís postergando.

Más allá del resultado, lograste lanzar un blog o un podcast, un servicio, armar una experiencia, participar de una expo de tu sector, dar una charla. Eso tiene que ver con hitos personales y expansión cualitativa, y merece un espacio para detenerse ahí. Este tipo de hitos — cumplir lo que te prometiste, cerrar o soltar espacios que ya no te sirven — es lo que mantiene encendida la confianza, y con ella la motivación para proponerte hitos más grandes.

Lo que todavía no — lo que postergaste — merece también su espacio. ¿Querés seguir siendo esa líder, o una que avanza igual, a pesar de las dificultades?


Decisiones alineadas vs. decisiones que no lo están

El negocio que soñás construir, y el que tenés hoy — y cuánto se parecen, o no.

Pensá en las decisiones más importantes de este mes: quizás una inversión, una reunión, un cliente que tomaste, un producto que lanzaste, una promoción. ¿Están alineadas con esa visión de negocio que querés lograr? ¿Te acercaron o te alejaron?

La visión es ese norte al que querés llegar: cómo son los clientes que deseás atraer, cuánto querés ganar, hasta cómo querés que sean tus días.

Esa visión se construye de pequeñas decisiones. "No fui a esa reunión de networking" "Quería decir algo, pero no lo dije". "Quería sentarme con un colaborador a poner límites, pero lo deje pasar" "Quería invertir en algo para mi negocio, pero no lo hice". Todas son decisiones que, a la larga, nos acercan o nos alejan.


Mirar estos tres ejes con regularidad

Es lo que convierte el pensar estratégico en algo sostenido, en vez de en destellos aislados que aparecen y se van. Es integrar resultados con lo que sentimos. Es reforzar la motivación, y no quedarnos en lo que no resultó.

Es poner el negocio en perspectiva, y animarnos a ir profundo. Las cosas no cambian haciendo más. Cambian haciendo más de lo que funcionó, tomando las decisiones correctas, y conectándonos con lo que nos emociona y nos enciende para sacar lo mejor de nosotras.


¿Querés ir más profundo en el ejercicio?

Te dejo una planilla con preguntas clave sobre cada uno de estos aspectos que vale la pena revisar y ajustes que te propongo hacer a partir de las respuestas. La encontrás en el link a continuación. Es un recurso gratuito.


Soy Aixa Canepa. Trabajo con dueñas de negocios de productos y/o servicios físicos que quieren entender cómo funciona lo que construyeron — y encontrar su próxima oportunidad de crecimiento.

Si querés empezar por ahí, La foto de tu negocio es la sesión de diagnóstico para hacerlo.



 
 
 

Comentarios


bottom of page