top of page
Buscar

Esperás el momento perfecto — y lo que hay detrás que nadie nombra



Un nuevo escalón en el negocio implica casi necesariamente un nuevo desafío.

Aunque estemos super preparadas, y ya sepamos lo que se viene, el salto hacia un nuevo lugar nos saca de la zona de confort.

Y pueden pasar muchas cosas: desde miedo, parálisis de perfección, exigencia — y hasta culpa.

Queremos crecer con toda nuestra fuerza pero cuando llega el momento nuestra mente nos juega una mala pasada aferrándose a lo conocido. Las emociones entran en cadena a tirarnos para abajo.


Te lo voy a mostrar con una historia.


La historia

Imaginate que trabajas en tu oficina. Ahí tenés todo bajo control. Manejás un equipo: el sector comercial atiende a los clientes y los visita, administración cobra, fabricación elabora el producto. Vos te ocupas de que todo funcione.

Ahora te llega una propuesta: te piden que des una charla sobre cómo llegaste a esto. Que viajes. Que representes al país en un congreso internacional.

Cosas que pueden pasar:

Caes en la exigencia de la perfección del discurso. No podés parar de decir "no está listo, hay que ajustar algo".

Te da culpa dejar la empresa, el equipo, tu casa, tu familia. Te decís que mejor no, que no es el momento.

Entras en una duda profunda: "A mí me eligieron… tiene que haber un error." Empezás a dudar de tu capacidad, tus habilidades. "Si lo que creo yo lo puede hacer cualquiera, ¿qué tengo de especial yo?"

Miedo a quedarte en blanco. A que nadie te escuche. A que no tengas nada importante que decir.


Las 4 trampas que no nombramos

La trampa de conformarte

Nos da tanta culpa crecer, ambicionar, que nos convencemos de que lo mejor es quedarnos así, "tranquilas". Nos decimos: "Así estás bien. ¿Para qué querés más? Seguro que te complica. No vas a poder hacer esto y aquello."


-Y la pregunta real es: ¿Estás dispuesta a perdértelo todo por las dudas de que se complique? ¿No será mejor lidiar con ese futuro si se presenta?-


La trampa de la perfección

Nos autoproclamamos: "Es que a mí me gusta que todo esté bien y lo reviso muchas veces así no hay errores." Pero la perfección es la excusa para que siempre falte algo. Para que no podamos avanzar porque "mira cómo voy a salir así, no me puedo con mi genio."


-Claro que podés. Avanzas con lo que tenés-


La trampa de negar el miedo

Al miedo se lo enfrenta con recursos. No hay nada de malo con sentir miedo. No podemos bloquearlo en el afán de ser valientes.


-El miedo existe. Y está bien. Lo importante es no dejar que te paralice-


La trampa de la impostora

Nos cuesta reconocer nuestros logros, nuestras capacidades, lo que somos buenas. Nos halagan y nos resulta extraño.

Dejemos de justificar. De minimizar.

Te eligieron. Genial. Te reconocen. Espectacular.


-No es suerte. Es porque lo merecés-


¿Sentís que alguna de estas trampas te está frenando ahora mismo?

Si respondés que sí a más de una, probablemente sea el momento de mirarlo de frente.

No se trata de ser valiente de la noche a la mañana. Se trata de entender qué está pasando — adentro y afuera — para poder tomar decisiones que te lleven donde realmente querés ir.

Eso es exactamente lo que hacemos en Liderá tu expansión, mi programa de 90 días 1 a 1.

Trabajamos las dos dimensiones juntas. La estrategia de tu negocio y lo que pasa adentro para que puedas crecer sin quedarte en estas trampas.

Si sentís que es el momento de expandirte al próximo nivel, escribime.


Comentarios


bottom of page